Los pies cubiertos de hielo, mientras pisan la suave nieve que bajo éstos se deshiela a un ritmo increíble, a lo lejos hay árboles, ciento de ellos, todos majestuosos, espectaculares ante los ojos de la humanidad... El paisaje nevado causó gran devoción en su inquieta mirada, hizo que su cuerpo de estremeciese debido al incesante viento helado, pero no sólo se estremecía de frío, sino que también lo hacía de pura felicidad, como un crío cuando consigue lo que lleva pidiendo días, meses o años....
Al horizonte se dejaban ver tímidamente unos destellos verdosos, ahora, la piel se tornaba oscura debido al cambio de hora, daba miedo aquel lugar alimentado solamente por una tenue luz verdosa y por la gigantesca luna que sobre la cabeza pendía, pero la luz no era suficiente para divisar el peligro que la aguardaba tras los grandes árboles que se alzaban frente suya....
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