jueves, 19 de mayo de 2011

hIPÓTESIS

La oscuridad no se encuentra en la noche, no está en nuestras mentes ni es un sentimiento abstracto que se lleve plasmado en el simbólico corazón, nosotros somos nuestra propia oscuridad, somos nuestros propios ejecutores, con cada paso erróneo, cada decisión incorrecta o incluso con cada acierto firmamos nuestra sentencia de muerte, la sentencia que nos mandará a veinte metro bajo tierra. Pero ¿qué me diríais si os dijese que se puede evitar dicha sentencia?
Cuando aceptas tu oscuridad puedes dominar tu luz.
Pensad, nosotros somos nuestra propia oscuridad
 pero nos empeñamos en que la oscuridad
 no forma parte de nosotros
y en que la luz es la que forma nuestra alma,
 y es la oscuridad
la que se esconde en los recovecos de la misma
pero es todo la contrario, la oscuridad no teme 
a la luz
la oscuridad es temida por la supuesta salvación
llamada luz, así que os propongo aceptar esta teoría
somos oscuridad, nuestro mal sería la luz
Tempus Fugit.

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