lunes, 13 de junio de 2011

Un día cualquiera

Vivíamos un sueño perfecto
lejos de aquel mundo lleno de pretextos.
Soñábamos con el lugar deseado
dónde no estábamos atados.
Éramos libres, inmaduros y felices
pero ahora el cuento ya no acaba por comer perdices.
Casémonos me dijiste un par de veces
veces que soñé con que se cumpliera en mi mente
Ahora veinte días después de aquel incidente
dónde ambos nos consideramos reincidentes
no hablamos ni charlamos
es más, si quiera nos miramos.
Soñamos con pasar página
pero imagina un mundo meditabundo
dónde las personas no se junten y se hagan así los mudos .
No pretendo aburrir
pero ya no sé como decir que sin ti no puedo existir.
Sólo me quedan mis palabras, mis recuerdos y añoranzas
pero ¡qué más da! si ya nada de esto puede cambiar.
Tan sólo un simple gesto
apuesto sería la mayor de mis medicinas
mucho que mejor que cualquier trago de codeína.
El mundo cambió
pero tú y yo teníamos un alivio infinito
cosa que sólo sale en el mayor de los hitos.
Ya sólo quiero contar
que por las noches el lugar en el que quiero estar
no es otro que aquel en el que empezamos a jugar,
tu dulce portal. ¿Recuerdas verdad?
Nos besamos y ninguno podía parar
pero eso ahora parece un juego de azar.
Bésame, siénteme sé mía por esta noche
hagamos un derroche de amor
y dejemos por fin a un lado el dolor.

Te Quiero

No hay comentarios:

Publicar un comentario